¿Quién procura el caos en el sistema de salud mexicano?

Se encontraban junto a la vitrina del área de neonatales del hospital y la pareja se abrazaba con fuerza, la mujer aún vestía la bata de hospital, el llanto corría por el rostro de ambos. Hacía solo unos minutos que el médico les había informado que su hijo, con menos de 24 horas de nacido sano, había muerto debido a una infección bacteriana.

Ellos no lo sabían, pero en menos de 48 horas, de doce recién nacidos que había en el área de neonatales, ocho de ellos habían muerto por el mismo motivo: la infección causada por una bacteria que derivaba de las heces fecales: Su origen debía venir de mala higiene de quienes manipulaban los elementos con que se trataba a los infantes, desde catéteres, hasta biberones, pasando por una amplia gama de objetos y superficies, con los que los enfermeros tenían contacto.

El médico encargado del área junto a los enfermeros de turno y les llamó la atención sobre lo acontecido, estos enseñaron sus manos al su interlocutor, se encontraban dañadas, se veían grietas, en muchos casos sangrantes, uno de ellos dio la explicación:

– Sabemos que luego de manipular objetos, superficies y hasta a los niños debemos lavarnos las manos minuciosamente y lo hacemos, pero se ha dado un cambio que ha causado esta situación: hace varios días dejaron de proporcionarnos el jabón antibacteriano y lo que nos han surtido es un jabón en polvo que parece más apto para lavar trastes de cocina o ropa, esa es la razón por la que nuestras manos se encuentran en este estado y muy posiblemente, de la contaminación que mató a los niños.

El administrador del hospital, al ser cuestionado por el cuerpo médico del área pediátrica solo respondió: – No hay presupuesto.

En las ciudades medievales europeas, se caminaba por una calle principal y en la entrada a las calles laterales se veían letreros con distintos símbolos: así un letrero con la imagen de un puerco significaba que en esa calle se encontraban los carniceros u otro con una sierra implicaba el gremio de los carpinteros; una con una escuadra implicaba que ahí se encontraban quienes trabajaban la construcción y así, por regla general, quienes se dedicaban a una actividad productiva se encontraba en un mismo espacio.

Había un detalle interesante, cada gremio tenía reglas estrictas que debían seguirse por todos. Así el gremio de los carniceros sacrificaba y destazaba a los animales, de acuerdo con pautas que derivaban de la experiencia de siglos; los carpinteros tenían también reglas que les indicaban las dimensiones de las tablas y los clavos, como debían de construir la trama de un tejado o una pared; los constructores de piedra tenían dimensiones específicas para los sillares que elaboraban y esto partía hasta las propias fuentes de la piedra, donde debían cortarse los bloques de tamaños específicos.

En la actualidad tenemos parámetros similares a aquellos de los gremios de la edad media; les llamamos Norma Oficial, estas son creadas, en inicio, por organismos internacionales y en su elaboración intervienen científicos, expertos y sobre todo la práctica que se realiza a nivel mundial, y así cada país adopta estas normas y si es necesario las adapta a las circunstancias específicas de la región.

Así, las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) son parámetros que nos indican los caminos a seguir en muy diversas circunstancias, los cuales están avalados por la experiencia y estudios científicos y de campo, que garantizan un alto nivel de probabilidad de éxito en la actividad que se trate.

Sorpresivamente, este primero de junio, se ha pedido la cancelación de una gran cantidad de NOM, entre ellas las relacionadas con Seguridad y Protección Ciudadana, medio ambiente y recursos naturales, transporte terrestre, pero lo más preocupante es la cancelación de 35 normas oficiales relacionadas con el sistema de salud, entre las que se encuentran las relativas a: diabetes mellitus, obesidad, cólera, enfermedades epidemiológicas, atención a salud mental, adicciones, lactancia, salud materna; tratamientos para enfermedades crónicas como cáncer de próstata, cáncer cérvico uterino, y cáncer de mama y muchas más.

Esta decisión ha sido tomada por el Comité Consultivo Nacional de Normalización de Salud Pública (CCNNSP), cuyo presidente es ni más ni menos que el Doctor Hugo López Gattel, exactamente el mismo que dijo que 60,000 muertos por la pandemia sería una catástrofe y murieron 700,000. Así que ya sabe mi estimado lector en manos de quien está la extinción de las NOM, que nos garantizan tratamientos médicos adecuados hasta el día de hoy ¿Quién sabe mañana?

Con estas nuevas políticas, en los sistemas públicos de salud, los hospitales ya no estarían obligados a seguir ningún protocolo y podrán ahorrar dinero comprando jabón patito para que el personal médico se lave las manos y no le debería extrañar que si usted tiene un padecimiento de cáncer se le informe que ahora el tratamiento será con veneno del alacrán azul, me pregunto si este remedio ¿habrá salido del sistema de saludo de Cuba o del de Dinamarca?

Por favor a los jóvenes sobre los que pueda tener influencia convénzalos de la importancia de salir a votar en las próximas elecciones.

 

By Oscar Müller Creel

Oscar Müller es Doctor en Derecho y tiene el grado de Maestro en Administración de Justicia y candidato a maestro en periodismo. Es originario de la ciudad de Chihuahua, México. Es colaborador en Radio Claret América de  Chicago Illinois, en temas de Derechos Humanos y Administración de Justicia y sus columnas de opinión se han publicado en el periódico Hoy del grupo Tribune Publishing Company de Chicago Illinois EUA, la cadena noticiosa Hispanic Digital Network de CISION, así como en el Heraldo de Chihuahua del grupo Organización Editorial Mexicana. Ha escrito libros sobre Derechos Humanos y Ética del Abogado, así como artículos científicos en Universidades de México, Colombia y España. Correo: mullerod@hotmail.com