La Lucha de Assange, una lucha de todos

Un tipo móvil es una pequeña pieza de metal en forma de prisma cuyo principal ingrediente es el plomo, en una de sus superficies se encuentra la forma de una letra o un carácter. Su descubrimiento se atribuye a Gutenberg en la primera mitad del siglo XV y vino a crear una revolución en Europa Occidental, pues hasta entonces el conocimiento se encontraba en la iglesia, que reproducía los libros a mano. La imprenta existía, pero se basaba en placas de madera que soportaban poco la presión y su utilidad para imprimir a gran escala era prácticamente nula.

La invención del tipo móvil trajo una revolución del conocimiento. La capacidad de imprimir miles de libros, sacó la información de los conventos y las clases privilegiadas, para llevarla a aquellos que, aún con sacrificios, podían obtener un impreso y elevó el pensamiento a grado tal que, lo que hasta entonces era inmutable, se convirtió en algo cuestionable y trajo consigo un cisma en la propia iglesia y la creencia de la divinidad.

Con el paso de los siglos el conocimiento a través del documento impreso vino a cuestionar inclusive el Derecho Divino de los reyes sobre el pueblo y trajo consigo las ideas conocidas como la Ilustración, que vinieron a desembocar en las dos principales revoluciones que derrocaron las monarquías e iniciaron los gobiernos democráticos, la Estadounidense y la Francesa.

En los años 90 del siglo pasado surge una nueva revolución en la transmisión del conocimiento: el Internet, a través de esta red electrónica el acceso a la información adquiere una nueva dimensión y con ello ha venido sucediendo algo similar a lo que sucedió hace casi 5 siglos; el inicio del colapso de las estructuras que han sostenido a las sociedades, evidentemente es un proceso lento y los que pueden verse perjudicados, personas e instituciones, están dispuestas a usar su poder, para preservar sus privilegios.

Este ha sido el caso de Julian Assange y su sitio informático denominado WikiLeaks, que ha utilizado la red informática para difundir información que ha dañado la imagen de los gobiernos, sobre todo el estadounidense pues, entre otras situaciones, dio a conocer abusos cometidos durante las guerras de Irak y Afganistán y el espionaje electrónico e intervención ilegal realizada hacia gobiernos extranjeros e individuos clave en la sociedad, como políticos y empresarios.

La furia del gobierno estadounidense no se hizo esperar y desde 2012 inició una persecución en contra de Assange, que inició con una acusación de abuso sexual que le obligó a trasladarse a Inglaterra y ahí recibir refugio en la Embajada de Ecuador, de donde salió en 2019; desde entonces se encuentra recluido litigando una solicitud de extradición planteada por el gobierno de los EUA.

Las condiciones en que se encuentra recluido Assange, han sido calificadas por los Observadores de las Naciones Unidas como de tortura física y psicológica, que evidencian que el gobierno inglés se esta prestando para hacer el trabajo sucio de sus colegas de Norteamérica.

Este Junio un Juez de Inglaterra ha desechado las últimas apelaciones planteadas por Assange, pero aún le queda un recurso, acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos que considero es una instancia que no es tan influenciable por el poder del gobierno de Estados Unidos y puede resultar en una resolución favorable al periodista.

Lo que se encuentra en juego en este caso es la libertad de difusión a través de la novedosa herramienta que es Internet y por consecuencia la democracia, paso a explicarme:

Como seres humanos somos entes pensantes, con capacidad de crear nuestras propias ideas. Pero ¿de que serviría tener ideas si no puedo expresarlas? De esto brotan dos derechos fundamentales de las personas, las libertades de pensamiento y de expresión.

Para poder tener ideas requiero de conocimiento que permita el razonamiento y ese saber viene de fuera, ahí surge un nuevo derecho, que es el de conocer lo que sucede, es decir el Derecho a la Información.

Pero para tener información, requiero acceder a esta y ahí surge otro derecho sustancial al ser humano, el derecho a difundir la información, que hasta ahora ha sido conocido como Libertad de Prensa y que empieza a transformarse en la Libertad de Difusión, atendiendo a la nueva forma de transmitir la información a través de las herramientas informáticas.

Bajo ese análisis, WikiLeaks es una herramienta de difusión de la información y por consecuencia, lo que en ese sitio se publica, debe estar protegido por el Derecho a la Difusión, sin embargo, al Gobierno del País de Norteamérica no le ha gustado la forma como se ha ejercido ese derecho y busca una venganza que, de proceder puede traer graves consecuencias al periodismo a nivel mundial.

Autocensura, que no es otra cosa que la propia restricción que un periodista o un medio de comunicación se aplica, por temor a las consecuencias de ejercer su derecho a difundir información.

Esperemos que Assange triunfe, pues es un adalid del periodismo que esta siendo atacado por el poder del país más poderoso del mundo, que se jacta de su primera enmienda, pero que aplica a su conveniencia.

By Oscar Müller Creel

Oscar Müller es Doctor en Derecho y tiene el grado de Maestro en Administración de Justicia y candidato a maestro en periodismo. Es originario de la ciudad de Chihuahua, México. Es colaborador en Radio Claret América de  Chicago Illinois, en temas de Derechos Humanos y Administración de Justicia y sus columnas de opinión se han publicado en el periódico Hoy del grupo Tribune Publishing Company de Chicago Illinois EUA, la cadena noticiosa Hispanic Digital Network de CISION, así como en el Heraldo de Chihuahua del grupo Organización Editorial Mexicana. Ha escrito libros sobre Derechos Humanos y Ética del Abogado, así como artículos científicos en Universidades de México, Colombia y España. Correo: mullerod@hotmail.com